VII
Y. esa mañana cálida en la asamblea, él les dijo: - Muchas veces, bastantes veces, le echamos la culpa al pasado, a lo que fuimos, a lo que nos hicieron, a los que queríamos, a los que nos dejaron de lado. Echándole la culpa siempre y todas las veces a los demás o a los que están o estuvieron a nuestro lado. Y, esas veces perdemos de vista; que el eje principal solamente somos nosotros mismos. Eso nos pasa porque no queremos asumir nuestras responsabilidades en nuestras vidas. Asumir mis vidas me implica el asumir mis aciertos y los no aciertos. Los errores, solamente son las frustraciones de no saber aceptar las realidades presentes Y, luego se retiró despacio. En ese preciso momento una joven del auditorio, se le acercó y le dijo: - “Maestro, enséñame”. Y, él solo ...