Escuchaba en estos días unas sentencias en un realiti, de esos de televisión, donde la presentadora decía las siguientes palabras: “Respete, para que lo respeten; sea cortes; edúquese lo más que pueda y sea feliz”.

 

Y viendo a nuestro alrededor vemos que en la sociedad cada vez, nos respetamos menos, cada vez atropellamos más a los demás sean de la condición que sean (hombres/mujeres, altos/bajos, blancos/negros, de aquí/de allí y así un largo etc…). Cada vez somos más intolerantes con los demás, y hasta con nosotros mismos.                                            Todo nos molesta y sobre todo, lo que llamábamos valores, los hemos perdido. 

Nuestra sociedad, nuestro mundo ha perdido esa esencia de establecer lazos entre unos y otros pero sobre todo lazos desde la perspectiva del otro y desde el respeto mutuo.  Queremos vivir a expensas de los demás, sin importarnos nada quienes son y que daño les podemos ocasionar u ocasionarnos a nosotros mismos; estamos en un momento del todo vale, por el todo.

“Sea cortes”, la cortesía, esa cortesía de las personas en sí mismas, del hombre a una dama donde cedía el paso, de un niño a un mayor cediéndole el asiento, de un padre ante sus hijos ofreciéndoles lo mejor. Esa cortesía que sin ser novelesca o del medievo era cortesía sincera casi obligada por ambas partes. Cortesía sin miramientos, sin malas o dobles intenciones.

Esa cortesía de ojos sinceros, y mirada franca, esa cortesía que te invitaba a unificar esfuerzos.

“Edúquese lo más que pueda”, solemos pensar en la educación escolar, que es importante en nuestras vidas.                                                                                                              Esa educación que recibimos de nuestros padres, que llevan intrínseca esos valores personales y estructurales que hacen que nuestras comunicaciones sean amplias, sean sin condicionantes y sobre todo que nos ayudan a esforzarnos en las relaciones personales e interpersonales. Esa educación de relación.

“Sea Feliz”, la felicidad no es hacer lo que me venga en gana. Ser felices es la comunicación sincera abierta y sobre todo respetuosa con uno mismo y con los demás, la podríamos llamar la interrelación perfecta entre los seres en simbiosis y reciprocidad y que podemos decir que es la sumas de las tres anteriores.

Pero todo esto no solo nos circunscribe a la relación entre personas, tenemos un mundo a nuestro alrededor con los que nos interrelacionamos que debemos enfocar, esos mismos puntos, para tener una perfecta armonía de interrelación conmigo mismo y con los demás.

 

 

 

 

-Trabajo COMENZAR EL CAMINO
Autor ©Rafa’s-
2021


Comentarios

  1. Interesante introspección y mensaje

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  2. Una verdad más grande que una casa, gracias por plasmar por escrito lo que muchos pensamos 🤗🤗🤗

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  3. Es una realidad que entristece a los k fuimos formados en base al respeto gracias por compartir una gran verdad

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