Un mero espacio, donde compartir ideas, letras, sentimientos y reflexiones.
X
Obtener enlace
Facebook
X
Pinterest
Correo electrónico
Otras aplicaciones
De
pronto el discípulo preguntó: -Maestro,
¿Cómo es la vida? El
maestro le dijo: -Baja al pueblo y pregunta. El
discípulo tomó el sendero que creía era el del pueblo y mientras caminaba un camino rocoso serpenteaba a sus pies, lleno de zarzas. Cada vez el camino se estrechaba más y
más, llegando las espinas de las zarzas a rasgar sus ropas y clavársele en la
piel. El
discípulo, siguiendo el encargo del maestro siguió en su camino hacia el
pueblo, cada vez con más dificultades y más temeroso de no poder continuar con
el encargo. De
repente el paisaje cambió y el estrecho camino lo llevó a una playa de blanca
arena, donde solo se sentía el rumor de las olas al batir en la orilla, el
horizonte claro, los rayos del sol recreándose entre el agua y la arena.
Absorto con el paisaje se derrumbó en la arena y acarició el inmenso manto que
se abría ante él, deleitándose de la grandeza de la mágica alfombra que ahora
que se tendía a sus pies y de la tranquilidad que sentía siendo acariciado con esa visión. Al
atardecer, regresó a la cueva el maestro al verlo absorto, le preguntó: -Y,
¿Cómo es la vida?. El
discípulo, le contesto: -Solo
depende de como se haga el viaje. Y,
sentándose en el tapiz del suelo se dejó envolver por la penumbra de la cueva
en sus meditaciones.
Totalmente de acuerdo !!
ResponderEliminarGracias por tu comentario
EliminarBuen texto y mejor dedicatoria 🤗🤗🤗🤗
ResponderEliminarGracias por el comentario Javi.
EliminarMe encantó ❤️
ResponderEliminarMuchas gracias por tú comentario.
EliminarEs una situación y momento muy especial.
Cierto es que la vida es un compendio de momentos, unos buenos, otros no tan buenos y algunos duros. Estos días te toca de estos últimos. Un abrazo.
Eliminar